El líder supremo iraní, Ali Khamenei (WANA/Reuters)
El líder supremo iraní, Ali Khamenei (WANA/Reuters) (WANA NEWS AGENCY/)

El régimen de Irán, envalentonado en el plano internacional por sus alianzas con China y Rusia, ha puesto en marcha un plan para asentarse como una potencia de Medio Oriente y plasmar su hegemonía regional en más países de la zona, donde ya está avanzando en Siria y Líbano.

Udi Levi, experto en finanzas globales y política exterior, detalló los planes de Irán en un artículo publicado en Instituto de Estrategia y Seguridad de Jerusalén, y subrayó la necesidad de que Estados Unidos y Occidente reevalúen “de inmediato”, sus políticas respecto a Irán a la luz del avance persa y “su campaña para apoderarse de las esferas cultural, económica y social” de países como Irak, Siria y Líbano.

1. Ambiciones estratégicas expansivas:

El plan estratégico de Irán no sólo abarca actividades militares y terroristas, sino que también pretende remodelar las sociedades y culturas de determinados países de Oriente Medio para alinearlas con los valores iraníes. Esto incluye Irak, Siria y Líbano.

“La actividad militar y la actividad terrorista de las milicias iraníes contra Israel y las fuerzas estadounidenses es la punta del iceberg de la actividad estratégica más amplia de apoderarse de todo como tal y cambiar la faz de la sociedad y la cultura de los países para hacerlos como Irán”, advirtió el autor.

Según destacó, documentos clasificados de la oficina presidencial iraní detallan las intenciones del país de adquirir importantes activos económicos, controlar los sistemas terrestres y bancarios e inducir cambios culturales y sociales en Siria y Líbano, lo que supone una importante amenaza para los intereses y aliados occidentales.

2. La reacción ante a las sanciones

El artículo de Levi enmarca la situación en los fracasos occidentales en sus relaciones con Irán, Líbano y Siria, especialmente en el “fracaso colosal” de la imposición de sanciones económicas que han permitido a Irán no sólo sobrevivir económicamente, sino también canalizar sus recursos hacia el avance de sus objetivos estratégicos.

En ese escenario, Irán aprovecha las situaciones de vacío gubernamental y las lagunas de influencia occidental para ampliar su presencia, a menudo en colaboración con China y Rusia, lo que supone una amenaza estratégica a largo plazo para la estabilidad de Oriente Medio.

3. La campaña ya está en curso

Los esfuerzos de Irán por extender su influencia comenzaron en 2014, centrados inicialmente en torno a su intervención militar en Siria. Con el tiempo, se amplió para incluir diversas medidas destinadas a moldear el paisaje interno de Siria y conectarlo más estrechamente con Irán.

El plan de absorción económica de Siria fue orquestado por la Guardia Revolucionaria, en particular por Hatem al-Anbiya, un importante brazo financiero conocido por apoyar el programa nuclear, el desarrollo de misiles balísticos y las actividades terroristas de Irán.

Desfile de la Guardia Revolucionaria de Irán, brazo clave del avance internacional (AFP)
Desfile de la Guardia Revolucionaria de Irán, brazo clave del avance internacional (AFP)

4. Control económico y acuerdos:

La influencia económica de Irán en Siria se extiende a la adquisición de activos estratégicos, como petróleo, minerales, agricultura y turismo. Irán también recibió permiso para extraer uranio en territorio sirio.

El acuerdo entre Irán y Siria permite a Teherán acceder a los puertos sirios para exportar petróleo y mercancías, así como construir nuevos puertos en la costa mediterránea. Este acuerdo económico no se limita al pago de la deuda, sino que también incluye cláusulas relacionadas con granjas agrícolas de propiedad iraní y el control del sistema de comunicaciones celulares de Damasco.

“Siria transferirá a Irán varios yacimientos petrolíferos en su territorio (en la zona de Arak) y producirá 50 millones de barriles de petróleo”, resaltó Levi.

5. Profundizar la influencia cultural:

Irán pretende provocar cambios demográficos en Siria, incluida la adquisición de bienes inmuebles sirios. Pretende sustituir a los inversores de los Estados del Golfo por “hombres de negocios” iraníes.

La integración y la influencia cultural son componentes críticos del plan iraní, incluido el desarrollo del turismo, la mejora de la cooperación académica y el cambio de la opinión pública libanesa respecto a la cultura y los valores de Irán. “Parece que detrás de la idea de hacerse con el sector turístico está el deseo de que haya muchos vuelos entre Irán y Siria para profundizar los lazos culturales y sociales y aumentar la influencia iraní en Siria”, analizó el autor.

6. Transformación económica del Líbano:

Las ambiciones de Irán para Líbano van más allá de Siria, con un alcance más amplio y significativo. Irán pretende aprovechar la crisis y el caos actuales en Líbano para poner en marcha una revolución social y cultural que, en última instancia, convierta a Líbano en un protectorado iraní.

El líder de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, con el canciller iraní, Hossein Amirabdollahian (via Reuters)
El líder de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, con el canciller iraní, Hossein Amirabdollahian (via Reuters) (HEZBOLLAH MEDIA OFFICE/)

Se están estableciendo conexiones económicas y culturales entre Líbano e Irán, que incluyen la conexión de sus sistemas eléctricos, el fomento de la energía verde y el aumento de las exportaciones iraníes que aportan divisas a Líbano.

7. Pasar a controlar Irak y el mercado de drogas

Las actividades de Irán se extienden también a Irak, país que sirve de base militar estratégica y objetivo de adquisición económica. Irán “ha tomado casi por completo el control del sector financiero y bancario de Irak”, lo que facilita la elusión de las sanciones estadounidenses.

Además, Irán está implicado en la distribución de drogas y productos farmacéuticos falsificados, especialmente Captagon, para desestabilizar países como Jordania, Turquía y Arabia Saudita, generando importantes ingresos y suponiendo una amenaza estratégica.

8. Implicaciones globales:

El artículo subraya que “los objetivos de largo plazo de Irán en Medio Oriente van más allá de la dinámica regional y afectan a la estabilidad mundial. La polifacética campaña iraní de influencia cultural, económica y social aprovecha las vulnerabilidades de los Estados occidentales y árabes, facilitando potencialmente su camino hacia la adquisición de un arma nuclear”.

Según remarcó Levi, la aparición de un “corredor chiita” en la región, combinada con alianzas ya existentes como las de China y Rusia, plantea importantes desafíos a los países occidentales, Israel y los Estados del Golfo, con posibles implicaciones para la geopolítica internacional.

“Al amparo de la guerra en Ucrania y lejos de los medios de comunicación, Irán está haciendo realidad el sueño del Líder Supremo Alí Jamenei, quien habló en marzo de 2006 sobre “Oriente Medio” -es decir, el mundo árabe- como si fuera “la profundidad estratégica del pueblo iraní y su revolución”.

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