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Manzur debió cambiar la modalidad de participación en la celebración religiosa, presidida por el Arzobispo Carlos Sánchez, debido al contexto de la pandemia. 

El gobernador, Juan Manzur, y su esposa, Sandra Mattar Sabio, participan de manera virtual del Solemne Tedeum en el marco del 211 aniversario de la Revolución de Mayo. La ceremonia religiosa está encabezada por el arzobispo Carlos Sánchez, desde la Catedral de Tucumán.
La tradicional celebración de la Iglesia Católica es seguida por el primer mandatario desde su despacho en Casa de Gobierno, debido a las medidas sanitarias adoptadas por la pandemia de coronavirus.
Siguiendo este lineamiento, los ministros del gabinete provincial también forman parte del encuentro virtualmente desde sus respectivas oficinas.
La transmisión del oficio religioso se realiza en vivo, para toda la comunidad, a través de Canal 10.

HOMILÍA

Queridos hermanos, ¡Feliz día de la Patria!
Celebramos los 211 años de la gesta de Mayo. El 25 de mayo de 1810, el Cabildo abierto de Buenos Aires expresó su primer grito de libertad para nuestra Patria que llegó a su culmen con la declaración de la Independencia, en esta ciudad, el 9 de julio de 1816.
Hoy nos congregamos espiritualmente, en esta Iglesia Catedral, a través de los medios de comunicación, para alabar a Dios y bendecirlo por habernos dado la vida, habernos constituido pueblo que camina en la Argentina como Patria libre. “Gracias, Señor, por tu amor” y también para pedirle que nos libre de esta pandemia y que aprendamos a salir juntos y mejores de esta crisis.
La humanidad, nuestra patria, nosotros, tucumanos, estamos viviendo este tiempo de pandemia con mucho dolor, angustia, opresión, desconcierto e indignación. En nuestra sociedad tucumana:
  • Muchos de nosotros hemos experimentado la enfermedad en carne propia;
  • Familiares y amigos han fallecido víctimas de esta pandemia.
  • Cuántos han perdido su trabajo, oportunidades y familia.
  • Muchos han experimentado el abandono, la soledad y la injusticia.
  • Algunos son víctimas de la ingratitud, el atropello y la violencia constante.
  • Otros padecen más descarnadamente la pobreza y la marginación; la inseguridad y la postergación en su vida ordinaria.
  • Los que sufren una agresiva desigualdad al lado del derroche indiferente de otros.
  • Se agudizan la falta de respeto, la intolerancia y la indiferencia.
  • Se deterioran los vínculos, se desgastan las instituciones, las autoridades pierden credibilidad.
  • Lamentamos indignados que en medio tanta muerte por la pandemia y la violencia se haya promovido más muerte al legalizar el aborto.
Toda esta situación se profundiza, se agrava día a día y experimentamos que no tenemos un proyecto claro, coherente y que incluya todas las realidades de los argentinos, ni una meta que nos aliente a seguir caminando juntos.
Pero, ¡¡¡cómo cambia nuestro ánimo, cuando visibilizamos los nuevos héroes de la Patria, constructores de una sociedad más digna y fraterna!!!

 

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